Solo en Suecia

Saludos de nuevo.Ahora tenemos tres hijos pequeños y el plan de turismo ha cambiado. Pero previamente era viajar nuestra mayor afición. No diremos que hemos recorrido el mundo pero sí hemos visitado un par de decenas de países diferentes. Pues en esta entrada os queremos contar algunos objetos, costumbres y hechos que solo hemos visto y vivido en Suecia. Y no queremos ceñirnos a lo más famoso: filosofía “háztelo tú mismo” a lo IKEA, el folklore, las celebraciones del solsticio de verano (midsommar) o los beneficios sociales para el cuidado de hijos. Queríamos nombrar alguno menos conocido, anecdótico muchos de ellos. La lista está abierta para ampliarla con vuestras sugerencias. Allá vamos:

Levantar puerta para cerrar. Hay varias manivelas para abrir y cerrar puertas. Una de ellas muy habitual echa el cerrojo al subirla. Pero lo más curioso es que muchas las puertas de los domicilios precisan subir el picaporte para poder cerrarlas con llave, como si necesitasen accionar la cerradura así.
Pulsador abrir puertas. Se tiene mucho en cuenta en las ciudades las personas con movilidad reducida y los carritos de los niños. Un ejemplo son los pulsadores que en muchas puertas de organismos oficiales y comercios accionan automáticamente su apertura.

Cepillo y recogedor. El palo de la escoba mayor de un metro es uno de esos raros objetos que se echan de menos en Suecia. Me cuesta acostumbrarme a escobas pequeñas y recogedores malos!

Estropajos. Hay dos tipos diferentes de estropajos con palo. Uno parecido a los limpiadores de biberón y se usan para retirar los restos de los platos antes de meterlos en el lavavajillas. El otro es un estropajo pequeño pero de los habituales en España, con un mango que se rellena con jabón. Estos los acabo de ver en España por primera vez.

Ceder paso. Las normas de circulación son parecidas. Hay costumbres cómo frenar antes de los pasos de cebra a una distancia importante (supongo que es tanto para clarificar al peatón que puede pasar y para respetar una mayor distancia de frenado pensando en calzadas heladas). Pero también hay una norma a la que nos cuesta habituarnos: ceder el paso al coche que viene en una intersección. Hay vías principales con una señal en forma de rombo amarillo que indica que tiene preferencia el auto que va por ella. Pero en ausencia de esa señal debes ceder el paso al coche que viene en la intersección.

Descalzarte. Hábito lógico en un sitio con muchos meses con calles mojadas, nevadas, embarradas… Es higiénico dejar esos zapatos sucios al entrar en casas… Y muchos comercios, bibliotecas y edificios públicos. Y esta sí es una costumbre a la que nos hemos hecho. Ahora me resulta raro estar en una vivienda con zapatos aunque sea en España. Y mis hijos no dudan en descalzarse automáticamente en todos los sitios.

Brindar. En diferentes países hay diferentes formas de brindar. La sueca también es especial: se miran a los ojos mientras dicen “skål”. Está bien cuando es una pareja, pero en actos multitudinarios hay que mirar a los ojos de todos!

Lunch. Una de las preguntas recurrentes es si la vida en Suecia es mucho más cara que en España. Siendo difícil la respuesta, un aspecto evidente es el alcohol: muchísimo más caro por los altos impuestos que lo graban en Suecia. Esto también hace que los restaurantes, pidiendo vino o cerveza, sean mucho más caro. En cambio el agua del grifo está muy buena y es gratis. Aún así, cenar fuera es caro. No se lleva el picoteo ni es compartir, cada uno suele pedirse un plato. Y rondará los 20€ de media para cenar. En cambio sí es barato comer los días de entre semana, el lunch. Como el menú del día en España, allí te ofrecen un plato principal a elegir entre varios, además de ensalada que suele ser buffet, café, pan y una bebida. Y todo por 7-10€ aprox.es decir, el mismo plato que para cenar cuesta más del doble y sin los extras!

Comprar en el supermercado con mando a distancia. Seguramente en España ya esté y yo no lo haya visto aún. Si no imagino que llegará. Plan: te registras en la cadena de supermercados donde suelas comprar con tu tarjeta de crédito (además sueles acumular puntos para descuentos en cada compra), al llegar coges carro, bolsas y un mando a distancia (realmente un lector de códigos de barras), con él escaneas cada objeto que metes directamente en las bolsas, al terminar registras tu compra en unas cajas especiales y te vas con tus bolsas sin hacer colas. El cobro se te carga a la tarjeta automáticamente.

Camas. Desde la primera visita a Suecia hace ya más de 4 años nos llamó la atención. Después cada vez que hemos dormido en hotel nos sigue llamando. Y las visitas a IKEA es algo que no dejamos de comentar: las camas allí tienen un somier ancho y un colchón fino, al contrario que en España. Además la forma de presentar las camas es con el edredón hecho un rectángulo encima de la cama, estirado de largo y metido debajo del colchón en los pies, doblando unos centímetros de ancho por cada lado. Desconocemos el origen pero… No me parece cómodo!

Tortitas como comida. La gastronomía sueca da para muchas líneas (o no tantas, pues no es tan variada!), pero hay una costumbre que nos llama mucho la atención. Casi todos los menús de niños ofrecen hamburguesa o albóndigas (köttbullar) o tortitas (pankakor). Estas servidas con nata y mermelada de fresa, nunca con chocolate. Y no de postre, si no como plato principal. Pero es tan frecuente que no es nada raro ver a adultos comiendo tortitas con nata y fresa como comida o cena y disfrutándolas como niños!

Leche. En Suecia hay 2-3 marcas de leche y todas son frescas, sin uperisar (UHT). Esto hace imprescindible ir al súper casi a diario a por leche. Yo no soy ningún amante de los lácteos pero nuestros dos hijos se han acostumbrado a beberla directa del tetrabrick. Pues en este viaje a España nos han dicho que la leche española está muy mala, que no les gusta, que la sueca está mucho más rica.

Publicidad telefónica. Algo odioso: con mucha frecuencia, diría que varias veces por semana, recibimos llamadas de números no conocidos, tanto fijos como móviles, que al descolgar resultan ser publicidades de lo más variado. Es uno de los problemas de vivir en un “Gran Hermano” por culpa del número personal. Asociado a tu número, como el DNI sueco, hay información de tu dirección y número de teléfono. Esto hace muy fácil los abusos en las campañas publicitarias.

Agua: como ya hemos comentado, el agua del grifo en Suecia es una delicia. Está muy buena de sabor y es de calidad. Por ello nos sorprende tanto lo poco que la beben los suecos. Ya no sólo es frecuente con coman con leche (los niños sobre todo) o refrescos/cerveza (los adultos), si no que el agua que beben es con sabor o con gas. Incluso son muy populares las máquinas domésticas para hacer gas en el agua del grifo.

Fika. Creo que en otras entradas ya hemos nombrado este deporte nacional sueco. En principio el término se refiere a la pausa de media mañana o media tarde para tomar un café que se suele acompañar de un bollo o pastel. Pero es mucho más, es uno de los actos sociales más importantes. En España si es frecuente que “quedemos a tomar un café” cuando queremos pasar un rato con un amigo. Pero en Suecia es casi obligado en el trabajo el tomarte ese café con los compañeros para socializar y muchas veces resolver problemas laborales en un ambiente distendido.

– Cumpleaños: los adultos celebran con fiesta, con frecuencia sorpresa, con amigos y compañeros, cada 5 años (30, 35, 40…). Los cumpleaños intermedios tienen celebraciones más íntimas solo con la familia.
Hasta aquí la primera parte de la lista. Si se nos van ocurriendo más ideas las iremos añadiendo, pero estaríamos encantados de recibir vuestros comentarios. Sería también interesante saber si estás curiosidades suceden en otras partes o realmente son exclusivas de Suecia.
Un saludo!