Feliz Midsommar!

Saludos de nuevo.
Una entrada breve hoy para felicitar a todos los suecos en unos de los días más importantes del año: 21 de junio, solsticio de verano, día más largo del año y uno de los pocos días de auténtica fiesta para los suecos. Aunque hay diversas tradiciones clásicas, como ponerse vestidos típicos, cantar y bailar música tradicional alrededor de un palo que conmemora la fertilidad… Al final es un día para comer fresas, patatas y arenques, beber y estar con familia/amigos.
Lo peor es que yo tengo guardia esta noche, a alguien le tenía que tocar…

Quería os aprovechar para solicitar sugerencias de temas que la puedan interesar y que podamos prepararnos.

Un saludo!

Los suecos

Partamos de una base: no me gusta nada generalizar porque al hacerlo sé seguro que me estoy equivocando e incluso ofendiendo a mucha gente.
Añadamos también que en la parte de Suecia en la que vivimos (desconozco cómo de extrapolable es esto al resto de Suecia) la tasa de extranjeros es muy alta, siendo más complicado aún determinar quienes son “auténticos suecos”.
Podemos empezar por aquí. Una de las características sociales que más nos han llamado la atención (y personalmente más atractiva me parece) es la multiculturalidad. Los orígenes más habituales de los emigrantes en Suecia son: Somalia, Etiopía, Eritrea / Irak, Siria, Curdistán / Chile / Serbia, Bosnia, Croacia / Grecia / Alemania, Rusia, Dinamarca, Noruega, Finlandia. Como se puede comprobar, además de los “vecinos” atraídos por las condiciones laborales y de vida, el resto son zonas donde ha habido conflictos durante el siglo XX y XXI. Reconozco desconocer las razones subyacentes y el status real (emigrantes, acogidos, asiliados), pero parece que después de las Guerras Mundiales en las que Suecia no participó (se hicieron los suecos), a cambio aceptó dar cobijo a muchos de los que tuvieron que huir. Tampoco sé con exactitud las condiciones de cada uno, pero sí he oído que muchos reciben del estado una vivienda, una cantidad económica y unos apoyos en forma de guarderías, colegios, cursos de sueco o facilidades para el agrupamiento familiar. Y muchos llevan aquí años suficientes como para haber 1 o incluso 2 generaciones de nacidos en Suecia pero con familia originaria en el extranjero. E igualmente no todos, pero muchos mantienen tradiciones autóctonas que se reflejan, por ejemplo, en la forma de vestir.
Aunque cada uno tendrá su propia opinión, que no suelen manifestar en público, lo cierto es que la apariencia es que los suecos de origen son bastante tolerantes con los foráneos. En el día a día del hospital no he encontrado aún ningún momento que me haga pensar lo contrario.
Otra cualidad de la mayoría de los suecos con los que hemos tratado es que siempre están dispuestos a ayudar. Ofrecen espontáneamente colaboración si no la pides tú. Por eso es tan fácil tender a preguntar y solicitar ayuda.
Otra acepción actualizada de “hacerse el sueco” es que suelen evitar la confrontación. Comprobado en varias situaciones vividas personalmente, es muy inusual que los suecos muestren sus emociones en público. A pesar de dar malas noticias no suelen compungirse. A pesar de estar en circunstancias difíciles no suelen ponerse nerviosos. A pesar de estar en desacuerdo no suelen discutir ni enfrentarse. Buscan el diálogo y los puntos de encuentro más que los de conflicto.
La otra característica social que más nos gusta es la conciencia de lo público. Tienen claro que lo público es en primer lugar mío, y además de los demás. Por eso todo se cuida como si fuese propio y se traduce en el mantenimiento del medio ambiente, en la limpieza de las ciudades o en el respeto a los trabajadores públicos, por ejemplo.
El otro estereotipo que aún no podemos confirmar ni desmentir es el que sea muy difícil establecer una relación de amistad estrecha con un sueco. La sensación que tenemos es que se suelen tener muy buenas relaciones en el trabajo pero al salir es la propia familia quien tiene la prioridad. Además sí se entiende que durante muchos meses se haga vida casi exclusivamente doméstica. Por eso es mucho más frecuente el invitar a alguien a casa que quedar a cenar fuera. No obstante en verano proliferan las terrazas por las ciudades y realmente suelen estar llenas.
Una de las primeras costumbres a aprender nada más llegar a Suecia es descalzarse al entrar a casa. Ya sea tuya o ajena. Incluso en muchos locales públicos. La lógica está en que se viene de una calle encharcada o nevada, pero es norma hacerlo incluso en verano. La puntualidad es otra de las reglas básicas. Y puntual significa al menos 5-10 minutos antes de la hora! Bombones, vino o flores son los regalos típicos si te invitan a comer/cenar a casa de unos amigos. Pero el vino (como todas las bebidas alcohólicas que no sea una cerveza suave de 3° que venden en los súper) sólo se compra en las licorerias (Systembolaget) y los precios son realmente caros. En cuanto a las flores las suelen envolver en las floristerías enteras, cubiertas completamente con un papel protector, el cual se debe quitar antes de entregarlas a los anfitriones.
Hay varios “deportes nacionales suecos“. Quizá el número 1 es el “fikar“. Es el verbo que utilizan para tomar café acompañados de amigos o compañeros de trabajo. Vale tanto para el descanso durante el curro como para ese “quedar a tomar café” con un amigo. El café que más beben es una taza grande de café negro, suave, pero sólo café, sin leche ni azúcar. Habitualmente lo acompañan de unas pastas o bollos. Otra actividad muy generalizada es la de hacer barbacoa en verano. En mayo se llenan las tiendas y supermercados de barbacoas y utensilios, de carnes específicas para asar y de salsas para acompañar. Comer chuches (godis) los sábados es una religión casi, zampando bolsas de gominolas y chocolatinas. Y la otra palabra a aprender desde el primer día es “mysig“. Se utiliza como adjetivo para describir algo agradable, entrañable. Y para un sueco el ejemplo es ver una película toda la familia junta, frente a la chimenea, comiendo palomitas o chuches, un viernes por la tarde cuando fuera nieva y hace 20° bajo cero!
Pero si hablamos de deporte de verdad, nos cuesta elegir uno como el más popular. Es indudable que los de invierno, desde el esquí de fondo al hockey hielo, son muy practicados durante muchos meses. Pero el fútbol, balonmano o baloncesto, tanto masculino como femenino, son también practicados y seguidos. Golf, ciclismo, natación y running tienen también muchos adeptos. En general podemos afirmar que los suecos hacen mucho deporte y muy variado. Una cosa que nos ha llamado la atención es que muchísimas familias que viven en casas con patios tienen camas elásticas grandes donde los niños (y los no tan niños) se pasan horas saltando.
Tampoco creemos que haya una comida típica sueca. En general se come bien, variado y sano. Los desayunos son fuertes, con café (por supuesto), Yogurt, bocadillos (mantequilla, jamón, pâté, queso), cereales y fruta. El almuerzo suele ser frugal y rápido, en el trabajo. La cena es la comida principal. Además se fika 2-3 veces al día, lo cual hace las veces de merienda, media mañana y resopón. Las patatas, arroces y pasta son la base de la mayoría de las comidas. Casi siempre hay ensalada que se ofrece en forma de bufet para echarte lo que quieras. Carne de cerdo, ternera o pollo, casi siempre con salsas variadas, son más habituales que el pescado. Pan seco, duro y en mi opinión insípido es también muy popular. No es raro comer con leche o con una cerveza suave, pero los refrescos no son muy frecuentes. El agua del grifo esta buenísima y es gratis en todo los sitios. Normalmente los restaurantes suecos ofrecen una variedad escasa de platos en las cartas y suelen ser parecidos en los distintos restaurantes. A cambio hay muchos restaurantes internacionales en casi todas las ciudades. Los “tapas bar” supuestamente españoles triunfan mucho. Personalmente lo que más me gusta es comer fuera los días de diario. Se ofrecen menos del día que consisten en un plato caliente además de ensalada, café y bebida por un precio muy asequible.
Es cierto que Suecia es el paraíso para los amantes de la naturaleza. Es muy difícil vivir lejos de bosques y agua (ya sea mar, ríos o lagos). Y la conciencia social tan arraigada de los suecos hacen que lo cuiden todo mucho. Por eso pasear por un camino en medio de un bosque oyendo los pájaros y repita xk aire fresco es un placer muy fácil aquí. Los insectos son el efecto secundario de esto. Mosquitos, garrapatas y bichos varios incordian con demasiada frecuencia.
No hay duda que España es el destino turístico número uno en Suecia. Es sorprendente lo fácil que es encontrar a alguien que acaba de llegar de España, que va a viajar en breve o que tiene una casa en Alcudia, Torrevieja, Nerja o el sur de Gran Canaria. Hasta hace poco Tailandia era tan popular o más, pero últimamente se ha encarecido el viajar allí y España gana cada vez más adeptos.
Hasta aquí el acercamiento a la cultura y sociedad sueca en lo que 4 meses aquí nos ha permitido conocer. Profundizaremos!
Un saludo

El sueco

Saludos de nuevo. Lo prometido es deuda. Tema demandado e importante: el idioma.
Lo primero, motivación e importancia. A pesar de que realmente casi todo el mundo en Suecia habla bien el inglés y es posible comunicarse con ellos sin saber sueco (incluso muchos saben español también), el que quiera mudarse a residir y trabajar en Suecia debe aprender sueco. Puede haber excepciones de ambientes más “anglófilos” como laboratorios de investigación, por ejemplo, pero sin duda que el saber sueco abre puertas. Y para trabajar en un hospital es imprescindible. Las sesiones clínicas y el día a día con los compañeros es en sueco. Y con los pacientes también! Por lo tanto requisito imprescindible.
Sin entrar en detalles filológicos, el sueco tiene bastantes similitudes con el inglés. Se les supone un origen común. La gramática es parecida en cuanto a la conjugación de los verbos, por ejemplo. Hay muchas palabras comunes y también reciben mucha influencia, siendo los anglicismos muy frecuentes.
Para los españoles creemos que la pronunciación es lo más difícil. Tienen 8 vocales (ä, å, ö). Hay sonidos vocálicos y consonanticos largos y cortos. Tienen un par de sonidos consonanticos raros: el de tjugo que es como una ch nuestra y el de sju que es una h algo más aspirada que la inglesa.
En general se lee como escribe, aunque hay alguna norma con sus excepciones. En el día a día hay ciertas palabras que se acortan al hablar rápido (como nuestro “jugao” en vez de “jugado”).
De la gramática lo más especial es el género “en” o “ett”. No es nuestro masculino/femenino, sino que ciertas palabras (aunque hay alguna norma y truquillos, la mayoría hay que aprenderlas de memoria) son “en” y otras “ett”. Además se conjugan los sustantivos y los adjetivos según singular y plural y según si es determinado o indeterminado. Así hay una muñeca (en docka), la muñeca (dockan), unas muñecas (dockor) y las muñecas (dockorna).
Los verbos se parece mucho al inglés. Tienen sus verbos irregulares para el pasado y el participio, los partikel que son como los phrasal, los auxiliares (kan en vez de can, por ejemplo) y los infinitivos (“att gå” en vez de “to go”).
Otra cosa difícil de aprender aunque muy útil, son los “uttryck” o expresiones, frases hechas. Hay muchas, como para ir aprendiéndolas con el uso del día a día.
El lenguaje médico puede ser fácil o muy difícil. Me explico: los profesionales conocen los términos latinos y los usan con frecuencia. Pero muchos pacientes, sobre todo los más mayores, no. Y tienen una palabra sueca para casi todas las palabras latinas. Por eso hay mucho vocabulario que aprender!
Imagino que no será igual en todo el país, pero en las grandes ciudades y sus entornos es muy alta la tasa de emigrantes. Por lo tanto están todos muy habituados a tratar con gente que no tiene el sueco como idioma materno. Por ejemplo, en mi servicio de casi 30 pediatras hay representadas 15 nacionalidades.
Aunque en toda Suecia se habla el mismo idioma, tienen sus dialectos. Sobre todo en el sur de Suecia tienen una forma de hablar bastante distinta y característica. Hacen las “r” con un sonido muy similar a como las hacen los franceses. Supongo que será como el andaluz para nosotros. Pero cuesta pillarles!
El noruego y el danés también se parecen al sueco. Sería como el italiano o el portugués, que si lo lees u oyes despacio puedes entender gran parte. De hecho es habitual que médicos extranjeros vivan en Suecia y trabajen a tiempo parcial en Noruega porque pagan muy bien. El finlandés/suomi es otra historia.
A todo extranjero que llega a Suecia se le ofrece unos cursos gratuitos de idioma. Casi todas la ciudades tienen centros públicos oficiales para enseñar (SFI). El problema es que dicen que el aprendizaje es muy lento pues en las mismas clases hay gente con formación universitaria y casi analfabetos. Además hay cursos de pago que si funcionan bien en folkuniversitet, disponibles también en casi todas las ciudades.
Aunque hay varios diccionarios para smartphone, los 2 que más me gustan son “Lexicom” (español-sueco y viceversa con conjugación de verbos, sustantivos, expresiones…) que es de pago y necesite internet y el “WordRoll SE” (inglés-sueco y viceversa), sólo palabras pero no necesita internet. A parte en la red hay mil recursos, páginas, blogs…
Hace varios meses encontramos unas clases particulares a través de Skype con una sueca afincada en Málaga que además trabajó como traductora en un hospital, así que controla tb de le viaje médico. Su contacto es: http://aprendesuecoenmalaga.blogspot.com.es/
Lo peor que nos ha pasado desde que nos mudamos es que hemos perdido nuestro inglés. Al parecer le pasa a mucha gente que sólo tiene 2 idiomas. Cuando el coco busca una palabra que no es en español, echa mano del sueco y no logramos encarnar 3 palabras en inglés seguidas. Lo entendemos pero no lo podemos hablar. Esperamos que vuelva pronto el inglés fugitivo!
Suficiente por ahora!
La siguiente entrada será sobre los suecos!